Debemos precisar que en Chile hay dos tipos de educación: la de calidad y la que no lo es. Eso empieza en el nivel educativo primario y desde el gobierno de Augusto Pinochet. El Estado chileno no garantiza la gratuidad de la enseñanza en el sistema educativo completo; lo hace hasta el nivel secundario, etapa en que se desprende de la administración de los colegios para dárselos a los municipios.
Siendo esa la situación, podemos decir que un niño chileno puede asistir a dos colegios primarios, el público o el privado, y puede escoger- o mejor dicho, reconocer- entre 3 colegios secundarios: el municipal, el privado, y el privado subvencionado por el Estado. Y digo reconocer porque tiene que aceptar el colegio que sus padres puedan pagarle. Si es pobre irá al municipal, si es de clase media podría ir al subvencionado y si es de clase alta su futuro está en el colegio privado. Ojo, no se confundan creyendo que el problema raíz es el costo de la educación (o por lo menos en este nivel aún no); el problema de fondo es la calidad que diferencia cada colegio.
El dejar la educación pública secundaria en manos de los municipios ha sido un fracaso, pues las municipalidades no tienen la capacidad de gestión ni los recursos necesarios para administrar la educación de manera eficiente. Eso lo saben bien los pingüinos.
La mejor educación es la más cara, la de término medio es la que pueden pagar los de clase media y la mala educación es la que alcanza para el bolsillo de los pobres. La educación chilena funciona de ese modo hace varios años...y si no creen que la calidad varía según los colegios miren cuantas respuestas correctas peude sacar cada uno en el PSU (examen de adminisión chileno):
Y qué pasa cuando quieren postular a la universidad. Lo mismo. El sistema universitario se divide en dos grandes grupos: El Sistema Universitario Nacional (SNU) y el Sistema Privado Universitario (SPU). El SNU lo integran las universidades públicas y las universidades privadas tradicionales, es decir, las que crearon antes de 1981. El SPU incluye a todas las universidades privadas creadas después de 1981, pues en ese año se dictó el decreto mediante el cual se reconocía como universidad a cualquier sociedad anónima sin fines de lucro que ofreciera un mínimo de tres carreras. En todos los casos (universidad pública o privada) la educación no es gratuita. Todos tienen que pagar.
Los jóvenes que quieran estudiar en una universidad pero que no cuenten con el presupuesto necesario para pagarse los 5 años de carrera pueden acceder a los créditos educativos que ofrecen el Estado y las empresas. Allí hay otro problema: para acceder a estos créditos debes aprobar la Prueba de Selección Universitaria con un puntaje mayor a 475 puntos. Los jóvenes de colegios subvencionados y privados pueden sacar más de 600 puntos, mientras que los que egresan de los colegios municipales obtienen un promedio de 460, entonces, ¿Qué personas logran obtener los créditos?
El 50% de los jóvenes chilenos están endeudados y el 16% lo están por deudas universitarias que terminarán de pagar hasta en un plazo de 20 años. Las políticas aplicadas al sistema universitario chileno, si bien no reproducen la desigualdad, hacen más compleja la movilidad ascendente. ¿Te imaginas pasar tu juventud y adultez endeudado? Es en estos momentos cuando, a pesar de todo, agradezco al Estado peruano por garantizar la educación pública gratuita.
Debido a la cobertura e importancia que tiene en mi oficina el análisis de la educación universitaria, decidimos hacer esta infografía:
